A Margarita, de 11 años, mientras está durmiendo se le aparece Noa, un extraña chica fantasmal que le pide ayuda: vive en La casa
Noa era casi invisible. Muy poca gente sabía que existía. Solo podían verla aquellos que ella elegía. Y procuraba escogerlos bien. Margarita y sus amigos quizá eran esas personas que estaba buscando, porque no había tiempo que perder: un encuentro misterioso podía ayudar a salvar a una mujer sumida en un profundo sueño.


Valoraciones
No hay valoraciones aún.